Contenidos:
9. La Religión debe Renovarse de Edad en Edad
10. La Revelación Progresiva en la Biblia
11. La Unidad de la Humanidad
12. Llegará un Tiempo de Paz
13. Pasos Espirituales de la Humanidad
14. Una Misma Luz en Muchas Lámparas
15. ¿Hay alguna Mención de Bahá’u’lláh en la Biblia?
16. ¿Es Cristo el único Hijo engendrado por Dios?
17. La Biblia – Libro Sagrado de Dios
18. La Historia de la Biblia
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9. La Religión debe Renovarse de Edad en Edad
El siguiente gráfico contiene tres árboles. El árbol es un símbolo de la Religión de Dios. El primer árbol (lleno de frutos) muestra cómo, al inicio de una renovada revelación de Dios, los pueblos reciben del nuevo Mensajero la palabra Dios en su forma pura, que va curando los males espirituales de la gente. Las nuevas enseñanzas traen unidad, amor y dicha, así como otros “frutos del espíritu”. El segundo árbol tiene pocos frutos y ha sido invadido por malezas, que son las ideas fabricadas por los hombres. Como las “malas hierbas”, son las que destruyen al árbol. El tercer árbol está “muerto”. Cuando muere un árbol, sólo sirve de leña y es hora de sembrar uno nuevo.
Se puede comparar a Jesús con un jardinero, quien sembró un huerto con hermosas frutas. Los primeros Cristianos, quienes perdonaban a sus enemigos, se amaban los unos a los otros y daban sus vidas por Jesús, fueron excelentes frutos de ese huerto. Pronto se introdujeron a la religión de Jesús ideas fabricadas por los hombres. Estas ideas eran como las malezas que gradualmente invadieron el huerto de Jesús. Poco a poco, el huerto fue dando cada vez menos fruto. Cuando Jesucristo regrese, Él destruirá el viejo jardín y sembrará nuevas semillas en el nuevo jardín.
Otra posible explicación es el ejemplo del “agua pura”. Todo lo que habló Jesús era la pura Palabra de Dios. Era el “agua de vida” que nos otorga la vida eterna. Cuando Jesús murió, diferentes grupos de personas tenían distintas ideas respecto a lo que realmente había enseñado... Esto resultó en confusión. Más tarde, las enseñanzas de Jesús fueron convertidas en dogmas que todo Cristiano fue obligado a aceptar. Poco a poco el agua pura de las enseñanzas de Jesús fue diluida con nociones de invención humana. Después de dos mil años, el agua se ha vuelto imbebible. Afortunadamente, Dios en su generosidad nos ha proporcionado una nueva fuente que renueva las enseñanzas originales de Cristo y los restaura su plena gloria, adaptadas a las gentes de esta edad esclarecida.
Se puede comparar a Jesús con un jardinero, quien sembró un huerto con hermosas frutas. Los primeros Cristianos, quienes perdonaban a sus enemigos, se amaban los unos a los otros y daban sus vidas por Jesús, fueron excelentes frutos de ese huerto. Pronto se introdujeron a la religión de Jesús ideas fabricadas por los hombres. Estas ideas eran como las malezas que gradualmente invadieron el huerto de Jesús. Poco a poco, el huerto fue dando cada vez menos fruto. Cuando Jesucristo regrese, Él destruirá el viejo jardín y sembrará nuevas semillas en el nuevo jardín.
Otra posible explicación es el ejemplo del “agua pura”. Todo lo que habló Jesús era la pura Palabra de Dios. Era el “agua de vida” que nos otorga la vida eterna. Cuando Jesús murió, diferentes grupos de personas tenían distintas ideas respecto a lo que realmente había enseñado... Esto resultó en confusión. Más tarde, las enseñanzas de Jesús fueron convertidas en dogmas que todo Cristiano fue obligado a aceptar. Poco a poco el agua pura de las enseñanzas de Jesús fue diluida con nociones de invención humana. Después de dos mil años, el agua se ha vuelto imbebible. Afortunadamente, Dios en su generosidad nos ha proporcionado una nueva fuente que renueva las enseñanzas originales de Cristo y los restaura su plena gloria, adaptadas a las gentes de esta edad esclarecida.
10. La Revelación Progresiva en la Biblia
El siguiente dibujo ilustra la “revelación progresiva” en la Biblia. Allí constan las diferentes etapas en el crecimiento de un árbol, comenzando desde la semilla hasta llegar a la fruición. En las enseñanzas de Abraham vemos la ‘semilla’, en las de Moisés el ‘tallo', en las de Jesús la ‘flor’ y en las de Bahá’u’lláh la ‘fruta’.
¿Cuál es superior? La respuesta es que ninguno. Cada uno es diferente pero importante y todos son “perfectos”. Por ejemplo, el ‘tallo’ es necesario para que pueda darse la ‘flor’ y la ‘fruta’. Del mismo modo, los Fundadores están unidos en amor, pero los seguidores a menudo se dividen, o inclusive se odian.
Ninguno de los Mensajeros es superior a otro. Todos son necesarios. Cada etapa es el cumplimiento de la que la precedió. Ningún paso es exclusivo, ninguna etapa definitiva, ni siquiera la de la fruta. La fruta es el cumplimiento de la semilla. Es el final de un período, pero de esa fruta saldrá la semilla de otro período o ciclo.
Las enseñanzas de Dios son progresivas. Cada Mensajero construye sobre las enseñanzas del anterior. Por ejemplo, Moisés nos dio los “Diez Mandamientos” como guía del comportamiento del individuo. Jesús nos enseñó a amarnos los unos a los otros. Mahoma enseñó la hermandad entre las tribus hostiles de Arabia.
Paso a paso, la humanidad ha avanzado desde la unión familiar a la unificación de la tribu, luego de la ciudad-estado y después la unidad de la nación. ¿Cuál es el siguiente paso? Es la unificación de todos los pueblos del mundo.
¿Cuál es superior? La respuesta es que ninguno. Cada uno es diferente pero importante y todos son “perfectos”. Por ejemplo, el ‘tallo’ es necesario para que pueda darse la ‘flor’ y la ‘fruta’. Del mismo modo, los Fundadores están unidos en amor, pero los seguidores a menudo se dividen, o inclusive se odian.
Ninguno de los Mensajeros es superior a otro. Todos son necesarios. Cada etapa es el cumplimiento de la que la precedió. Ningún paso es exclusivo, ninguna etapa definitiva, ni siquiera la de la fruta. La fruta es el cumplimiento de la semilla. Es el final de un período, pero de esa fruta saldrá la semilla de otro período o ciclo.
Las enseñanzas de Dios son progresivas. Cada Mensajero construye sobre las enseñanzas del anterior. Por ejemplo, Moisés nos dio los “Diez Mandamientos” como guía del comportamiento del individuo. Jesús nos enseñó a amarnos los unos a los otros. Mahoma enseñó la hermandad entre las tribus hostiles de Arabia.
Paso a paso, la humanidad ha avanzado desde la unión familiar a la unificación de la tribu, luego de la ciudad-estado y después la unidad de la nación. ¿Cuál es el siguiente paso? Es la unificación de todos los pueblos del mundo.
11. La Unidad de la Humanidad
En el siguiente dibujo, Jesús es representado como un pastor y las diferentes razas y religiones son simbolizadas por rebaños de ovejas. En el tiempo de Jesús, la gente tenía poco conocimiento del mundo. Creían que el mundo era plano y no sabían que las diferentes etnias como los Esquimales, los indígenas de Sudamérica y los Orientales vivían en lugares lejanos como la China, la India, Australia y las Américas. Tampoco sabían de la existencia de diferentes religiones como el Hinduismo, el Budismo y otros. ¿Cómo podían comprender que “un solo rebaño” y “un mismo pastor” significaban que un único Mensajero de Dios reuniría a todos los pueblos del mundo en una sola Religión, adorando a un mismo Dios?
Este es uno de los motivos por los que Cristo dice en Juan 16:12-13 “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Sólo ahora, en esta era científica de aviones, televisión y computadoras, el mundo es capaz de comprender esta enseñanza de Cristo de “un solo rebaño” y “un mismo Pastor”, que constituye la forma embrionaria de las enseñanzas de Bahá’u’lláh respecto a la ‘Unicidad de la Religión’ y la ‘Unidad de la Humanidad’. El Cristo Universal, con la llegada de Bahá’u’lláh, cumple esta profecía.
En este siglo veintiuno, pensamos de manera distinta a la de hace dos mil años, cuando vivió Jesús. En ese tiempo, Jesús le dijo a las gentes que amaran a su prójimo, pero ahora el nuevo Mensajero de Dios, Bahá’u’lláh, nos dice que amemos a toda la humanidad. No hay mayor distinción. Sólo la época es diferente. Bahá’u’lláh dice: “La Tierra es un sólo país y la humanidad sus ciudadanos”.
Este es uno de los motivos por los que Cristo dice en Juan 16:12-13 “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Sólo ahora, en esta era científica de aviones, televisión y computadoras, el mundo es capaz de comprender esta enseñanza de Cristo de “un solo rebaño” y “un mismo Pastor”, que constituye la forma embrionaria de las enseñanzas de Bahá’u’lláh respecto a la ‘Unicidad de la Religión’ y la ‘Unidad de la Humanidad’. El Cristo Universal, con la llegada de Bahá’u’lláh, cumple esta profecía.
En este siglo veintiuno, pensamos de manera distinta a la de hace dos mil años, cuando vivió Jesús. En ese tiempo, Jesús le dijo a las gentes que amaran a su prójimo, pero ahora el nuevo Mensajero de Dios, Bahá’u’lláh, nos dice que amemos a toda la humanidad. No hay mayor distinción. Sólo la época es diferente. Bahá’u’lláh dice: “La Tierra es un sólo país y la humanidad sus ciudadanos”.
12. Llegará un Tiempo de Paz
La Biblia se refiere a un tiempo cuando:
"Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará…; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién deste¬tado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte, porque la tierra será llena del conocimiento de Dios, como las aguas cubren el mar. Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa". (Isaías 11:6-10)
Desde luego, sería imposible que un león coma paja como el buey, o que un lobo no ataque a las ovejas.
“Morará el lobo con el cordero” ...y...
“El leopardo con el cabrito se acostará” (Isaías 11:6-10)
El significado del texto es que llegará un tiempo en que los países que antes se oponían, ahora convivirán en armonía. La Biblia se refiere a una época en que habrá justicia y paz en la tierra.
"Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará…; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién deste¬tado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte, porque la tierra será llena del conocimiento de Dios, como las aguas cubren el mar. Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa". (Isaías 11:6-10)
Desde luego, sería imposible que un león coma paja como el buey, o que un lobo no ataque a las ovejas.
“Morará el lobo con el cordero” ...y...
“El leopardo con el cabrito se acostará” (Isaías 11:6-10)
El significado del texto es que llegará un tiempo en que los países que antes se oponían, ahora convivirán en armonía. La Biblia se refiere a una época en que habrá justicia y paz en la tierra.
13. Pasos Espirituales de la Humanidad
Si se ha de reunir la humanidad en una Fe Universal, es esencial que todos obtengamos una mejor comprensión de las verdades que se hallan en las demás religiones del mundo. Por tanto, en la Fe Bahá’í, los Cristianos no pierden su amor a Jesús, ni los Musulmanes tienen que negar a Muhammad. Se reconoce que cada Mensajero de Dios trae enseñanzas, que son necesarias y comprendidas por la gente que vive en una época en particular, en una cultura específica.
La diferencia entre estas enseñanzas se debe a que las necesidades y capacidades humanas cambian a me¬di¬da que maduramos. Pensemos en el crecimiento de un bebé. La mejor comida para los bebés es la leche. Cuando el bebé crece, aprende a comer alimentos blandos. Al desarrollarse sus dientes, puede comenzar a ingerir comidas más sólidas. Padres sabios solamente le darán a su hijo la comida que puede masticar y digerir fácilmente. De la misma manera los Mensajeros de Dios nutren a la humanidad con el alimento espiritual (Sus Enseñanzas) que mejor se adapte a sus necesidades. Al estudiar las enseñanzas originales de cada religión, se observa que en su esencia, todos los Mensajeros de Dios trajeron un mensaje de amor y unidad. Sin embargo, debido a que los seguidores vivían muy lejos los unos de los otros en tierras distintas, con distintas costumbres, ellos no entendieron el principio básico que la base de todas las religiones es una.
El siguiente ejemplo es dado para ayudar a comprender la relación entre Dios, Sus Mensajeros y la Humanidad. Los Mensajeros Divinos pueden compararse con los maestros en una escuela. Dios puede ser comparado con el director y las gentes son los estudiantes en esa escuela. A media que crece el niño, progresa del primer grado al segundo grado, al tercero, etc. En cada grado tiene un maestro diferente que le enseña cosas nuevas, pero siempre basándose en lo que su maestro anterior le enseñó. El maestro del sexto grado no es mejor que el maestro del primer grado. Son iguales en su nivel de conocimiento, pero cada uno enseña de acuerdo a las necesidades y capacidades del niño. Por ejemplo: un maestro de primer grado enseñará los números. Al aumentarse la capacidad del niño para aprender, entonces aprenderá a sumar. En el tercer año el estudiante aprenderá a multiplicar y más adelante a dividir. Paso por paso, progresivamente, el niño aprenderá más. Tanto el maestro del primer grado como el del sexto grado son necesarios para la educación del niño. De la misma manera, todos los Mensajeros Divinos son necesarios para la progresiva educación Divina de la humanidad. Los Bahá’ís denominan “Revelación Progresiva” a esta educación divina gradual que comenzó en el pasado, llega al presente y continuará en el futuro.
La diferencia entre estas enseñanzas se debe a que las necesidades y capacidades humanas cambian a me¬di¬da que maduramos. Pensemos en el crecimiento de un bebé. La mejor comida para los bebés es la leche. Cuando el bebé crece, aprende a comer alimentos blandos. Al desarrollarse sus dientes, puede comenzar a ingerir comidas más sólidas. Padres sabios solamente le darán a su hijo la comida que puede masticar y digerir fácilmente. De la misma manera los Mensajeros de Dios nutren a la humanidad con el alimento espiritual (Sus Enseñanzas) que mejor se adapte a sus necesidades. Al estudiar las enseñanzas originales de cada religión, se observa que en su esencia, todos los Mensajeros de Dios trajeron un mensaje de amor y unidad. Sin embargo, debido a que los seguidores vivían muy lejos los unos de los otros en tierras distintas, con distintas costumbres, ellos no entendieron el principio básico que la base de todas las religiones es una.
El siguiente ejemplo es dado para ayudar a comprender la relación entre Dios, Sus Mensajeros y la Humanidad. Los Mensajeros Divinos pueden compararse con los maestros en una escuela. Dios puede ser comparado con el director y las gentes son los estudiantes en esa escuela. A media que crece el niño, progresa del primer grado al segundo grado, al tercero, etc. En cada grado tiene un maestro diferente que le enseña cosas nuevas, pero siempre basándose en lo que su maestro anterior le enseñó. El maestro del sexto grado no es mejor que el maestro del primer grado. Son iguales en su nivel de conocimiento, pero cada uno enseña de acuerdo a las necesidades y capacidades del niño. Por ejemplo: un maestro de primer grado enseñará los números. Al aumentarse la capacidad del niño para aprender, entonces aprenderá a sumar. En el tercer año el estudiante aprenderá a multiplicar y más adelante a dividir. Paso por paso, progresivamente, el niño aprenderá más. Tanto el maestro del primer grado como el del sexto grado son necesarios para la educación del niño. De la misma manera, todos los Mensajeros Divinos son necesarios para la progresiva educación Divina de la humanidad. Los Bahá’ís denominan “Revelación Progresiva” a esta educación divina gradual que comenzó en el pasado, llega al presente y continuará en el futuro.
14. Una Misma Luz en Muchas Lámparas
Este gráfico muestra diferentes fuentes de luz: cirios, lámparas de aceite y bombillas eléctricas, que representan la “Palabra de Dios” proveniente de las diversas religiones.
Las formas externas de las lámparas son diferentes, pero cada una aparta las tinieblas al producir su luz. Cada lámpara representa un Mensajero de Dios. Todos son diferentes y cada uno ha traído enseñanzas adecuadas a las necesidades de la época en la cual ha llegado. La luz espiritual que arrojan es la misma. Cada uno ha enseñado las mismas verdades espirituales fundamentales. Nos enseñaron a amarnos los unos a los otros, a no mentir ni hacer trampa, a orar y a llevar vidas buenas.
Esta ilustración demuestra que no todos los que creen en Dios son seguidores de Jesús. En el pasado, la gente no conocía estas diferencias religiosas. Cada religión se consideraba a sí misma superior. ¡No estaban dispuestas a conocerse entre sí! Esto fue causa de prejuicios, odios y guerras.
En este nuevo milenio, se necesita una nueva manera de pensar si hemos de vivir como hermanos en un mismo planeta. La unidad en vez de la separación; una sola raza - la raza humana; una misma familia - la familia de Dios.
Bahá’u’lláh dice: “Vosotros sois las flores de un mismo jardín, las hojas de un mismo árbol, las olas de un mismo mar”.
Las formas externas de las lámparas son diferentes, pero cada una aparta las tinieblas al producir su luz. Cada lámpara representa un Mensajero de Dios. Todos son diferentes y cada uno ha traído enseñanzas adecuadas a las necesidades de la época en la cual ha llegado. La luz espiritual que arrojan es la misma. Cada uno ha enseñado las mismas verdades espirituales fundamentales. Nos enseñaron a amarnos los unos a los otros, a no mentir ni hacer trampa, a orar y a llevar vidas buenas.
Esta ilustración demuestra que no todos los que creen en Dios son seguidores de Jesús. En el pasado, la gente no conocía estas diferencias religiosas. Cada religión se consideraba a sí misma superior. ¡No estaban dispuestas a conocerse entre sí! Esto fue causa de prejuicios, odios y guerras.
En este nuevo milenio, se necesita una nueva manera de pensar si hemos de vivir como hermanos en un mismo planeta. La unidad en vez de la separación; una sola raza - la raza humana; una misma familia - la familia de Dios.
Bahá’u’lláh dice: “Vosotros sois las flores de un mismo jardín, las hojas de un mismo árbol, las olas de un mismo mar”.
15. ¿Hay alguna Mención de Bahá’u’lláh en la Biblia?
Las Tres Esposas de Abraham:
En este dibujo consta en forma simplificada qué ha sucedido durante los últimos cuatro mil años hasta la actualidad. En la Biblia se señala que Abraham tuvo tres esposas: Sarah, Hagar y Keturah (Gen 12:29, Gen 16:3, Gen 25:1).
En el dibujo se aprecia cómo Moisés, Jesús, Muhammad, el Báb y ahora Bahá’u’lláh son todos descendientes de la semilla de Abraham. Todos forman parte del gran Convenio de Dios en el cual Él promete enviarnos Mensajeros. Todos son parte del Gran Plan de Dios.
Abraham es conocido por su obediencia a la voluntad de Dios. Dios le probó a Abraham y después le bendijo: “Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti” (Génesis 17:7). Dios le prometió a Abraham de su linaje habría muchos hijos, mediante quienes el mundo sería bendecido.
En el diagrama simplificado sólo consta el linaje de Bahá’u’lláh a través de Keturah. Bahá’u’lláh también desciende de Jesé, el padre de David (véase “Some Answered Questions”, p. 77). Además es descendiente directo de los Reyes Sasanios. El primer rey de la línea sasánida fue Sasan el Grande. Era hijo de Ciro el Persa, quien contrajo matrimonio con una mujer judía, la hermana de Zorobabel, perteneciente al linaje de David. Ciro es alabado por Isaías (Isaías 45:1), ya que cumplió el deseo de su esposa de darles permiso a los Judíos para reconstruir el templo.
En este dibujo consta en forma simplificada qué ha sucedido durante los últimos cuatro mil años hasta la actualidad. En la Biblia se señala que Abraham tuvo tres esposas: Sarah, Hagar y Keturah (Gen 12:29, Gen 16:3, Gen 25:1).
En el dibujo se aprecia cómo Moisés, Jesús, Muhammad, el Báb y ahora Bahá’u’lláh son todos descendientes de la semilla de Abraham. Todos forman parte del gran Convenio de Dios en el cual Él promete enviarnos Mensajeros. Todos son parte del Gran Plan de Dios.
Abraham es conocido por su obediencia a la voluntad de Dios. Dios le probó a Abraham y después le bendijo: “Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti” (Génesis 17:7). Dios le prometió a Abraham de su linaje habría muchos hijos, mediante quienes el mundo sería bendecido.
En el diagrama simplificado sólo consta el linaje de Bahá’u’lláh a través de Keturah. Bahá’u’lláh también desciende de Jesé, el padre de David (véase “Some Answered Questions”, p. 77). Además es descendiente directo de los Reyes Sasanios. El primer rey de la línea sasánida fue Sasan el Grande. Era hijo de Ciro el Persa, quien contrajo matrimonio con una mujer judía, la hermana de Zorobabel, perteneciente al linaje de David. Ciro es alabado por Isaías (Isaías 45:1), ya que cumplió el deseo de su esposa de darles permiso a los Judíos para reconstruir el templo.
16. ¿Es Cristo el único Hijo engendrado por Dios?
Existe un solo Cristo, el Alfa y el Omega:
En el siguiente dibujo se ve que hay varios espejos perfectos, cada uno de los cuales refleja para la humanidad el Espíritu Santo que proviene de Dios. Es imposible creer que cuando Jesús dijo “Antes de Abraham fuese, Yo soy” (S. Juan 8:58) que haya estado hablando de su cuerpo físico. Todos saben que su Madre fue la Virgen María. Si hubiese estado hablando de su cuerpo físico, ¡la Virgen María habría sido más anciana que Abraham! Por tanto, queda claro que se refería a su espíritu eterno.
Esta es la realidad del Cristo Universal, que aparece en Abraham, en Moisés, y también en otros Mensajeros de Dios como Krishna, Buda, Muhammad, el Báb y Bahá’u’lláh. Esto demuestra la unicidad esencial de estos Mensajeros. En este dibujo el cuerpo del Mensajero es representado por el espejo, mientras que el reflejo del sol es el “espíritu vivificador”. “Espíritu vivificador” significa “espíritu que da vida”. Si este espíritu existía antes de Abraham, también existe en la actualidad. Al decir que “Cristo es el mismo ayer, hoy y siempre”, estamos hablando de ese espíritu.
En la Biblia, Cristo es comparado con un Gobernador o Rey, cuyas “salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad” (Miqueas 5:2). De hecho, este “espíritu dador de vida” ha aparecido en la tierra, no una sino varias veces en la historia de la humanidad, en forma de los Mensajeros de Dios que han fundado las diversas Religiones Mundiales. Los Mensajeros de Dios tienen diferentes individualidades, distintos cuerpos, diversos nombres, aparecen en varios lugares y tiempos, y sus enseñanzas sociales difieren según las necesidades de la edad en que aparecen. Esta es la estación de distinción de los Mensajeros de Dios.
En el siguiente dibujo se ve que hay varios espejos perfectos, cada uno de los cuales refleja para la humanidad el Espíritu Santo que proviene de Dios. Es imposible creer que cuando Jesús dijo “Antes de Abraham fuese, Yo soy” (S. Juan 8:58) que haya estado hablando de su cuerpo físico. Todos saben que su Madre fue la Virgen María. Si hubiese estado hablando de su cuerpo físico, ¡la Virgen María habría sido más anciana que Abraham! Por tanto, queda claro que se refería a su espíritu eterno.
Esta es la realidad del Cristo Universal, que aparece en Abraham, en Moisés, y también en otros Mensajeros de Dios como Krishna, Buda, Muhammad, el Báb y Bahá’u’lláh. Esto demuestra la unicidad esencial de estos Mensajeros. En este dibujo el cuerpo del Mensajero es representado por el espejo, mientras que el reflejo del sol es el “espíritu vivificador”. “Espíritu vivificador” significa “espíritu que da vida”. Si este espíritu existía antes de Abraham, también existe en la actualidad. Al decir que “Cristo es el mismo ayer, hoy y siempre”, estamos hablando de ese espíritu.
En la Biblia, Cristo es comparado con un Gobernador o Rey, cuyas “salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad” (Miqueas 5:2). De hecho, este “espíritu dador de vida” ha aparecido en la tierra, no una sino varias veces en la historia de la humanidad, en forma de los Mensajeros de Dios que han fundado las diversas Religiones Mundiales. Los Mensajeros de Dios tienen diferentes individualidades, distintos cuerpos, diversos nombres, aparecen en varios lugares y tiempos, y sus enseñanzas sociales difieren según las necesidades de la edad en que aparecen. Esta es la estación de distinción de los Mensajeros de Dios.
17. La Biblia – Libro Sagrado de Dios
Los Bahá’ís toman muy en serio la Santa Biblia. Creen que Santa Biblia es la Palabra inspirada por Dios:
"Este libro es el Libro Sagrado de Dios, de inspiración celestial. Es la Biblia de la Salvación, el Noble Evangelio. Es el misterio del Reino y su luz. Es la Divina Generosidad, el signo de la guía de Dios”.
Los escritos Bahá’ís “rompen el sello” del Libro de Dios y explican los significados espirituales de la Biblia. Las palabras divinas no deben entenderse en su sentido exterior. Son simbólicas y contienen realidades de significado espiritual:
“No es la lectura de las palabras lo que os beneficia, sino la comprensión de sus significados. Por tanto, orad a Dios para que seáis capacitados para comprender los misterios de los divinos Testamentos”. (‘Abdu’l-Bahá: “Promulgation of Universal Peace”, p. 459)
Historia del Origen de los Evangelios:
¡Las palabras que Jesús pronunció en arameo hace 2.000 años son las palabras de Dios Mismo! Jesús nunca escribió nada Él mismo.
Marcos: Los historiadores creen que el primer Evangelio redactado fue el de Marcos, quien no era uno de los Apóstoles de Jesús. El Evangelio de Marcos fue escrito en Roma alrededor del año 70 AD. Es muy corto y termina con la crucifixión. Se realizaron adiciones posteriores para tornarlo más similar a los demás evangelios.
Mateo y Lucas: Los Evangelios de Mateo y Lucas fueron redactados después. Ni Mateo ni Lucas fueron testigos de los eventos que ellos describen (Lucas era ayudante de Pablo, el predicador).
Juan: El Evangelio de S. Juan fue escrito alrededor del año 110 AD, es muy espiritual y es bastante diferente a los otros tres Evangelios. Este Evangelio tampoco fue escrito por uno de los discípulos de Jesús, puesto que ellos ya habían fallecido (Juan era un nombre muy común). Juan el Evangelista vivió en una época cuando la Cristiandad ya había sido influenciada por las tradiciones romanas y griegas que presentaban a Jesús más como Dios que como hombre. Jesús es presentado como el divino Cristo desde el inicio de este Evangelio.
En comparación, mientras las palabras de Jesús fueron puestas por escrito varias décadas después del hecho, las Escrituras de Bahá’u’lláh son fidedignas, habiendo sido redactadas por Bahá’u’lláh mismo.
"Este libro es el Libro Sagrado de Dios, de inspiración celestial. Es la Biblia de la Salvación, el Noble Evangelio. Es el misterio del Reino y su luz. Es la Divina Generosidad, el signo de la guía de Dios”.
Los escritos Bahá’ís “rompen el sello” del Libro de Dios y explican los significados espirituales de la Biblia. Las palabras divinas no deben entenderse en su sentido exterior. Son simbólicas y contienen realidades de significado espiritual:
“No es la lectura de las palabras lo que os beneficia, sino la comprensión de sus significados. Por tanto, orad a Dios para que seáis capacitados para comprender los misterios de los divinos Testamentos”. (‘Abdu’l-Bahá: “Promulgation of Universal Peace”, p. 459)
Historia del Origen de los Evangelios:
¡Las palabras que Jesús pronunció en arameo hace 2.000 años son las palabras de Dios Mismo! Jesús nunca escribió nada Él mismo.
Marcos: Los historiadores creen que el primer Evangelio redactado fue el de Marcos, quien no era uno de los Apóstoles de Jesús. El Evangelio de Marcos fue escrito en Roma alrededor del año 70 AD. Es muy corto y termina con la crucifixión. Se realizaron adiciones posteriores para tornarlo más similar a los demás evangelios.
Mateo y Lucas: Los Evangelios de Mateo y Lucas fueron redactados después. Ni Mateo ni Lucas fueron testigos de los eventos que ellos describen (Lucas era ayudante de Pablo, el predicador).
Juan: El Evangelio de S. Juan fue escrito alrededor del año 110 AD, es muy espiritual y es bastante diferente a los otros tres Evangelios. Este Evangelio tampoco fue escrito por uno de los discípulos de Jesús, puesto que ellos ya habían fallecido (Juan era un nombre muy común). Juan el Evangelista vivió en una época cuando la Cristiandad ya había sido influenciada por las tradiciones romanas y griegas que presentaban a Jesús más como Dios que como hombre. Jesús es presentado como el divino Cristo desde el inicio de este Evangelio.
En comparación, mientras las palabras de Jesús fueron puestas por escrito varias décadas después del hecho, las Escrituras de Bahá’u’lláh son fidedignas, habiendo sido redactadas por Bahá’u’lláh mismo.
18. La Historia de la Biblia
¿Poseemos los Evangelios originales?
No tenemos los documentos originales escritos por Marcos, Mateo, Lucas y Juan. El motivo es por que en aquel entonces la gente no escribía en papel, sino en papiro, una fibra extraída de la planta del papiro. El papiro se pudre muy rápidamente. Por tanto, era imposible mantener los Evangelios originales, los cuales debían ser transcritos al menos una vez cada cincuenta años. Hoy poseemos solamente copias de las transcripciones viejas.
En el siguiente gráfico se aprecia una página de la trascripción más antigua de uno de los Evangelios que existe hoy en día. Fue escrita en la lengua griega, 400 años después de la crucifixión de Jesús. Fue descubierta en un desierto en el año 1844.
Con este tipo de afirmación que parece difícil de entender, Jesús nos enseña que Sus palabras tienen significados ocultos. Por lo tanto, debemos continuamente escudriñar la Santa Biblia para descubrir sus significados espirituales velados.
No tenemos los documentos originales escritos por Marcos, Mateo, Lucas y Juan. El motivo es por que en aquel entonces la gente no escribía en papel, sino en papiro, una fibra extraída de la planta del papiro. El papiro se pudre muy rápidamente. Por tanto, era imposible mantener los Evangelios originales, los cuales debían ser transcritos al menos una vez cada cincuenta años. Hoy poseemos solamente copias de las transcripciones viejas.
En el siguiente gráfico se aprecia una página de la trascripción más antigua de uno de los Evangelios que existe hoy en día. Fue escrita en la lengua griega, 400 años después de la crucifixión de Jesús. Fue descubierta en un desierto en el año 1844.
Con este tipo de afirmación que parece difícil de entender, Jesús nos enseña que Sus palabras tienen significados ocultos. Por lo tanto, debemos continuamente escudriñar la Santa Biblia para descubrir sus significados espirituales velados.
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